Muchos hablan del coaching y la mejor versión de uno mismo, sin saber con exactitud qué se esconde detrás de esta afirmación.

¿Te gustaría ir más allá de lo que muchos repiten y saber por qué lo dicen?

En esta publicación, vamos a explorar el coaching desde la perspectiva computacional, haciendo una analogía de nuestro cerebro con una computadora personal.

Esto te va a facilitar poder comprender por qué se habla reiteradamente del coaching como un medio para facilitar la mejor versión de uno mismo y de otros.

¡Préstale atención! Es muy interesante…

Coaching y la mejor versión de uno mismo

El coaching busca liberar el potencial de las personas, pero ¿cómo se logra esto?

Sencillo, lo hace analizando la estructura y organización de los pensamientos, sentimientos y comportamientos de las personas en búsqueda de la excelencia operativa.

Pues sí… tan sencillo como que si quieres convertirte en la mejor versión de ti, necesitas una mejor programación.

Imagen de la cara de un caballero que en su frente tiene una entrada de USB y en su mano un dispositivo USB para representar el coaching y la mejor versión de uno mismo.

Según Wikipedia, un programador es aquella persona que escribe, depura y mantiene el código fuente de un programa informático.

Un software o programa es el conjunto de instrucciones que ejecuta el hardware de una computadora, para realizar una tarea determinada.

Podemos decir que un coach es un programador experto en la depuración y mantenimiento de la experiencia humana.

Por esta razón, estamos analizando el coaching desde la perspectiva computacional en términos de la actualización hacia la mejor versión de uno mismo.

Seguramente en algún momento debes haber recibido mensajes en tu celular o computador preguntándote si deseas actualizar tu equipo.

En la mayoría de las ocasiones, estos mensajes son ignorados. Sobre todo porque el equipo parece estar funcionando perfectamente, así que uno prefiere hacer caso omiso a las advertencias de actualizar el sistema.

No obstante, con el pasar del tiempo, cuando las cosas dejan de funcionar, es que te percatas que es necesario actualizar.

Así mismo sucede con las personas cuando no actualizamos el sistema hacia la mejor versión de uno mismo.

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Importancia de actualizar la versión con la que vivimos

Cuando recibes un mensaje para actualizar el sistema operativo de un equipo, es porque los programadores del sistema han detectado una vulnerabilidad de seguridad en el sistema o algún error.

Las compañías de software y equipos electrónicos trabajan a diario para identificar y corregir errores en la programación que dirige la operación de las  computadoras.

Existen diferentes tipos de riesgos frente a no actualizar los sistemas. Por lo general, las deficiencias en programación pueden ocasionar lo siguiente:

  • El sistema funciona más lento de lo normal.
  • El sistema se cae o colapsa regularmente.
  • En los casos más peligrosos, la vulnerabilidad puede significar que intrusos obtengan control remoto del sistema.

La falta de actualización en nosotros también nos expone a vulnerabilidades similares.

No eres tan eficiente en el logro de lo que te propones. Constantemente cometes errores. Además, eres vulnerable a los intereses de otros, porque tu sistema no tiene en cuenta la programación de lo que para ti es importante.

Para evitar estas deficiencias, estamos obligados a revisar nuestros códigos mentales, emocionales y comportamentales. Además, necesitamos actualizarlos hacia una mejor versión, una versión más actualizada a la realidad actual.

Imagen de un cuerpo humano donde se aprecia el cerebro y el sistema nervioso que funciona como red.

El cerebro como computador

El término computador viene del inglés “com-puter” y este del latín “computare” que hace referencia a calcular.

No es más que una colección de circuitos integrados y otros componentes que ejecutan con exactitud, rapidez, las instrucciones dadas por un usuario o por un programa.

El sistema de una computadora ejecuta una gran variedad de secuencias o rutinas de instrucciones. Estas indicaciones son ordenadas, organizadas y sistematizadas en función de una amplia gama de aplicaciones prácticas. A este proceso se le denomina programación. Ya sabes que la persona que realiza este proceso se conoce como programador.

Ahora imagina el cerebro como una unidad de procesamiento central que controla todas las funciones del organismo.

Siguiendo esta misma línea, el sistema nervioso viene a ser la red o entramado que envía mensajes en ambas direcciones entre el cerebro y las distintas partes del cuerpo.

¿Cómo se envían estos mensajes? A través de la médula espinal, la cual, partiendo del cerebro, desciende por la espalda y contiene nervios en forma de filamentos que se ramifican hacia los órganos y partes del cuerpo.

Cuando llega un mensaje al cerebro procedente de cualquier parte del cuerpo, el cerebro le indica al cuerpo cómo reaccionar.

Veamos un ejemplo: si tocas accidentalmente un horno caliente, los nervios de la piel enviarán un mensaje de dolor al cerebro.

Este responde enviando un mensaje a los músculos de la mano para retirarla, a través de un proceso de intercambio de información que dura mucho menos que el tiempo que tardas en leer esto.

Video: Coaching y la mejor versión de uno mismo

Los patrones como programas

Si el cerebro es comparable a un procesador, los patrones de pensamientos, sentimientos y comportamientos equivaldrían a los programas o “softwares”.

Cuando eres capaz de cambiar estos patrones, del mismo modo que substituyes o actualizas un programa informático, obtendrás inmediatamente cambios positivos en tu funcionamiento. Conseguirías mejoras inmediatas en el modo en que piensas, sientes, actúas, y por ende en la forma en que vives.

Es por ello que se dice que la autorrealización o auto-actualización de un individuo, es lo que le permite llegar a su mejor versión, a la mejor versión de uno mismo.

La comparación con el ordenador explica también por qué la actualización del software interno resulta a veces tan difícil.

Imagen de una dama sosteniendo una unidad de USB que planea introducir en una entrada de USB al costado de su cabeza para representar cómo actualizar nuestra programación hacia nuestra mejor versión a través del coaching.

Nuevas instrucciones para cambiar

Todos nosotros hemos intentado cambiar en algún aspecto de nuestra vida en más de una ocasión.

¿Cuándo fue la última vez que intentaste dejar de pensar en algo que te preocupaba, abandonar un hábito o transformar un sentimiento incómodo?

En muchos momentos, seguro has deseado ser diferente en algún aspecto. Todos hemos ansiado cambiar algo de nuestra vida.

Quizá tuviste éxito en hacerlo o quizá experimentaste dificultad.

Para actualizar hacia la mejor versión de uno, no basta con tener fuerza de voluntad. Un vehemente deseo y esperanza no son suficientes para actualizar un software.

De nada te servirá enfadarte o repetirte una y otra vez las mismas viejas instrucciones que te has venido sugiriendo desde hace tiempo. “¡Vamos, tú puedes!” o “¡Qué torpe eres!”

La mejor versión de uno mismo requiere que añadas nuevas instrucciones a los programas, justo allí donde son necesarias.

Es decir, debes revisar el código fuente justo donde no está actualizado o dónde existe algún virus informático que estropea el desempeño.

En el caso del ordenador, el correspondiente manual de instrucciones que acompaña el software te explica cómo hacerlo.

Con los seres humanos, el asunto se complica, pues somos la única supercomputadora que puede ser utilizadas por personal no calificado.

Además, venimos sin manual de instrucciones. Al menos, así era hasta ahora.

Banner con la frase "Coaching" cortada.

El coaching como manual

Lo que ofrece el coaching es un manual del software de tu cerebro y cuerpo.

Probablemente, tengas un computador en el trabajo o en la casa. Si es así, lo más seguro es que tengas instalado en este varios paquetes de software.

Con seguridad, entre estas aplicaciones puedes tener procesadores de texto, hojas de cálculo, programas de diseño gráfico, utilidades e incluso juegos.

Si tu computadora personal no ejecuta bien un programa, la haces revisar de inmediato. ¿Verdad?

Por otro lado, cuando un programa que funcionaba bien hasta ahora se ralentiza, puedes llamar a un técnico, corres un antivirus o actualizas el programa a una versión más reciente.

Sin embargo, esto es precisamente lo que no hacemos con nosotros mismos. ¿Por qué?

Desarrollamos competencias que dejan de funcionar con el tiempo, y en lugar de verificar nuestros programas, seguimos ejecutando nuestra vida con la misma intención.

Pretendemos lograr resultados exitosos sin actualizar a una mejor versión de uno mismo, una versión acorde a las nuevas circunstancias y a los tiempos actuales.

Vivir de esa forma es sinónimo de locura, es estar fuera de moda. A esto se le dice estar: «old fashion«.

De hecho, es locura pretender vivir una vida con la versión original de un sistema operativo obsoleto y esto no es sensato.

Simplemente, se requiere actualizarnos hacia una mejor versión.

Palabras escritas en inglés que dicen sé tu mejor versión

Actualizando a la mejor versión de uno mismo

Cuando te veas incapacitado(a) de lograr algo, puedes comenzar a buscar excusas sobre tus fallas.

Lastimosamente, buscas culpables en lugar de ver tus resultados como un simple error en tu programación.

Antes tus fracasos, incluso puedes llegar a afirmar que careces de la capacidad necesaria. Hay quienes piensan que se les dotó de un hardware defectuoso, dígase un cuerpo inadecuado. Otros asumen que su sistema operativo dejó de ser funcional o nunca lo ha sido.

Asumir que no funcionas bien es algo muy curioso. ¿Por qué? Porque sabes que otros tienen el mismo sistema instalado.

Existen otras personas que funcionan con normalidad y generan resultados del tipo que tú deseas. De hecho, lo hacen con hardwares o cuerpos con mayores desafíos que los tuyos.

Ante la falta de resultados, hay quienes incluso llegan a asociar la programación que recibieron, a los designios del zodiaco. Buscando una explicación, terminan afirmando que sus problemas son producto de la fecha de fabricación.

¿Por qué no haces lo mismo con las computadoras? ¿Se te ocurriría pensar en la fecha en que fue ensamblada tu computadora cuando esta no funciona? No, ¿verdad?

¿Qué haces cuando te pones a pensar en la falta de capacidad de procesamiento de tu computadora?

¿Qué tiendes a hacer cuando no tienes disponible un programa en tu ordenador?

Unicamente, haces los ajustes necesarios a nivel de memoria o adquieres el programa que necesitas. También pueda que tengas que actualizar el software que necesitas para completar la tarea que te propones.

¿Te das cuenta de lo sencillo que es? Sabes sobreponerte a las limitaciones que encuentras en los programas (software) y hasta en el computador (hardware), pero vacilas hacerlo para tu principal recurso: tu programación.

“Si hiciéramos todas las cosas que somos capaces de hacer, nos sorprenderíamos a nosotros mismos”. –  Thomas A. Edison

Estructura básica del cambio

A pesar de que las tecnologías empleadas en las computadoras personales han cambiado mucho desde que aparecieron los primeros modelos en los años cuarenta, la mayoría todavía utiliza la misma arquitectura.

Esta estructura básica, según el modelo de John von Neumann, consiste en tres secciones principales: una unidad central de proceso, la memoria y los dispositivos de entrada y salida.

Igual que las computadoras están constituidas por una misma estructura, como ser humano también estás dotado de la misma neurología básica.

Tienes capacidad para realizar muchas cosas en la vida, como:

  • Pensar
  • Recordar
  • Memorizar
  • Imaginar
  • Hablar
  • Hacer cosas
  • Practicar deportes

Todas estas capacidades y muchas otras dependen de cómo controlas tu sistema nervioso.

Ya sabes que el cerebro está conectado al cuerpo a través del sistema nervioso.

Por lo tanto, ajustando uno o más de los elementos de la neurología básica (pensar, sentir y actuar), se puede inducir el cambio y lograr actualizar la programación hacia la mejor versión de uno mismo.

Puedes profundizar más en estos temas leyendo sobre cómo cambiar el pensamiento a través del coaching o cómo gestionar las emociones.


Reflexión final

Lo quieras o no, los tres elementos básicos de nuestra arquitectura siempre están evolucionando a través del tiempo.

Por esa razón, como ser humano estás llamado a transformarte y hacer ajustes en la programación con la que te vives.

Esta transformación simplemente busca tu mejor versión.

Toda actualización que hagas en ti, debe ajustarse a las nuevas realidades y expectativas de la vida.

Y como ves, es a esto a lo que nos referimos en el International Coaching Institute cuando decimos que somos especialistas en facilitar la travesía hacia la mejor versión de uno mismo y la de otros.

“Deja que cada nuevo año encuentre una mejor versión de ti mismo”. – Benjamin Franklin

Para mayor información sobre qué es coaching, te recomendamos bajar la última guía sobre el tema.

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