El coaching y pensamiento sistémico representan una nueva y emocionante tendencia que enriquece la práctica profesional de un coach. En esta publicación vamos a profundizar en qué es el pensamiento sistémico y por qué debe ser utilizado en los procesos de coaching.

Por qué coaching y pensamiento sistémico

En la medida que el mundo se vuelve cada vez más interconectado, necesitamos el coaching y pensamiento sistémico más que nunca. ¿Por qué? Sencillo, porque vivimos en un mundo de sistemas. El cuerpo es un sistema, al igual que lo es la familia y un negocio. Por lo tanto, el pensamiento sistémico es práctico e inmensamente útil para un coach.

Estamos rodeados de sistemas y, de hecho, somos parte de los sistemas. Sin embargo, los humanos no tenemos la costumbre de verlos o de pensar sistémicamente. Incluso cuando podemos ver que algo está mal con un sistema, tendemos a analizar el problema rompiéndolo en partes cada vez más pequeñas. Luego comenzamos a buscar lo que no está funcionando hasta que empecemos a perder de vista las interacciones entre todos los elementos que lo componen.

El pensamiento sistémico permite la comprensión, simulación y manejo de sistemas complejos en los procesos de coaching. Es aquí donde radica su importancia como herramienta para el coach, ya que su es esencial para comprender las complejas situaciones que los clientes enfrentan hoy en día, pues simplifica el entendimiento de las dinámicas que operan detrás de la realidad de cada quien.

El uso del pensamiento sistémico en coaching te facilita descubrir puntos de apalancamiento para el logro de objetivos, de forma tal que puedas obtener grandes resultados en tus procesos con el menor esfuerzo.

Qué es el coaching

En publicaciones anteriores he afirmado que el coaching es como una travesía en coche. De forma similar, qué es el coaching también puede ser explicado desde cómo funciona el Canal de Panamá.

En función de esta última analogía, la operación y sistema que utiliza esta importante vía para mover los diferentes tipos de buques que lo transitan de un océano a otro, se parece muchísimo al coaching. Es por eso que puedo afirmar que el coaching no es más que una travesía que mueve a las personas entre la situación en la que se encuentran y aquella en la que quieran estar. Un coach se especializa en explorar el presente para luego diseñar el futuro.

La metodología del coaching típicamente se centra en el trabajo con individuos y equipos. Tiene como objetivo mejorar el desempeño, cambiar comportamientos y creencias, alcanzar objetivos, identificar un sentido de propósito y dirección en la vida, y mucho más. Sin embargo, en los últimos años se ha observado una creciente tendencia hacia la aplicación de la teoría de sistemas en los procesos de coaching.

Préstale atención a este video sobre el tema

Teoría de sistemas en coaching

El enfoque de coaching y pensamiento sistémico brinda a los coaches profesionales, nuevas opciones de intervención para trabajar de forma más eficaz y eficiente con sus clientes. Esta perspectiva permite al coach subir los niveles de conciencia sobre las dinámicas subyacentes que inciden en el logro de resultados, tanto a nivel individual como organizacional.

Muchos coaches pueden caer en la trampa de usar el pensamiento lineal tradicional, pues es natural y fácil. El problema con este enfoque, es que por lo general no ofrece soluciones a largo plazo en el contexto de las situaciones altamente complejas que hoy en día enfrentamos. Dado que existe una necesidad urgente de formas innovadoras de pensamiento y un enfoque nuevo para enfrentar los desafíos complejos y sin precedentes que enfrenta nuestro mundo, el pensamiento sistémico aparece como una herramienta apropiada para el coaching.

Qué es el pensamiento sistémico

Para explicar el coaching y el pensamiento sistémico voy a apalancarme en la historia de los seis ciegos y un elefante. Esta tiene versiones ligeramente diferentes en cada cultura, pero en términos generales es esta.

Hace mucho tiempo atrás, habían 6 hombres ciegos en un pueblo. Un día un aldeano les dijo: “Hoy hay un elefante en el pueblo”.

No tenían idea de qué era un elefante. Decidieron que incluso a pesar de no poder verlo, irían a sentirlo de todos modos. Todos fueron al lugar donde se encontraba el elefante. Cada uno de los ciegos decidió tocar el elefante.

“Un elefante es una columna”. Dijo el primer ciego que tocó la pierna. 

“No, es una soga”, dijo el segundo hombre que toca la cola.

“Están equivocados. es una serpiente enorme”. Dijo el tercero que tocó la trompa.

“Creo que es un gran abanico”, dijo el cuarto hombre ciego que tocó la oreja.

«Me parece que es un muro enorme”, dijo el quinto hombre que tocó el vientre.

“Es una tubería sólida”, dijo el sexto que tocó el colmillo del elefante.

Moraleja de la historia

La razón por la que cada uno de ellos lo estaba experimentando de manera diferente era porque cada uno tocaba una parte diferente del animal. En otras palabras, cada uno de ellos tenía una verdad parcial. El elefante tiene todas las características que describieron, pero no es completamente lo que describieron a menos que combinen todas sus respuestas.

Solo cuando un individuo aprende que es parte de un sistema, y a veces solo es capaz de apreciar un elemento de verdad, comprende que si no llega a expandir su verdad desde una perspectiva sistémica, se va a quedar solo con enfoques parciales y diferentes de un todo que es mucho más grande.

Definiciones de pensamiento sistémico

Me gustaría compartir dos sencillas definiciones sobre pensamiento sistémico:

  • Pensar en sistemas es una gran idea que te invita a realmente entender y dominar la complejidad del mundo real a través de ver las cosas en su conjunto.
  • El pensamiento sistémico es una nueva forma de pensar para comprender y manejar problemas complejos.

Como puedes darte cuenta, el coaching y pensamiento sistémico van de la mano para potenciar la comprensión y el manejo de los problemas de un cliente a través de ver las situaciones en su conjunto.

Antecedentes del pensamiento sistémico

Según Wikipedia, la teoría general de sistemas fue enunciada originalmente por Ludwig von Bertalanffy en 1937. Un desarrollo similar en psiquiatría lo representó Kurt Goldstein. Continuó a través del trabajo de Walter Cannon en fisiología, también hubo desarrollos similares en la Ingeniería de comunicaciones que condujeron a la cibernética.

En 1961 Talcott Parsons en su libro El sistema social, fue el primero en aplicar sistemáticamente la teoría de sistemas a la sociedad. Peter Senge fue uno de los primeros en introducir el concepto de pensamiento sistémico en su libro La Quinta Disciplina. En esta obra, presenta el pensamiento sistémico como la piedra angular de las organizaciones enfocadas en el aprendizaje a través de la comprensión de la dinámica de los sistemas.

Coaching y pensamiento sistémico

Muchos problemas de los clientes que acuden a coaching pueden resolverse mediante una acción satisfactoriamente directa. Pero también hay muchos otros que son como elefantes al estar compuestos de múltiples elementos interconectados. Estos pueden ser frustrantes e intratables mediante el enfoque tradicional de activar acciones directas con el fin de causar efectos.

Este tipo de desafíos son complejos pues están configurados mediante una red de elementos interconectados. Las dinámicas en los equipos de trabajo, la generación de más ingresos, el balance de vida, establecer un negocio propio, por mencionar algunos. Todos son problemas que pueden desafiar los mejores esfuerzos de un coach y su cliente para abordarlos. Si esperamos mejorar los resultados en dichos temas, necesitamos un enfoque diferente en los procesos de coaching.

El coaching y pensamiento sistémico introducen un conjunto de nuevas herramientas, mentalidades y procesos que se han desarrollado para ayudar a un coach a mejorar sus intervenciones y facilitar el logro de los objetivos de sus clientes.

La práctica del coaching y pensamiento sistémico

La práctica del pensamiento sistémico por parte de los coaches, proporciona un método para ir más allá de los problemas inmediatos para ver los patrones subyacentes. También se buscan nuevas formas en que se pueda aprovechar el sistema. Por último se busca aprender y adaptarse al sistema en la medida que éste continúe cambiando.

El coaching y pensamiento sistémico no hace que los desafíos que enfrentaremos como coaches sean menos complejos. Lo que sí hace es brindarle al coach una forma de abordar la complejidad y trabajar hacia el entendimiento de los sistemas de forma más eficaz.

Una práctica de coaching basada en sistemas ayuda a responder tres preguntas básicas:

  • ¿Cómo funciona el entorno en el que trabaja el cliente como un sistema complejo y dinámico?
  • ¿Cuál será la estrategia del cliente para influenciar al sistema sistema y tener un impacto altamente apalancado?
  • ¿Cómo evaluarán coach y cliente las suposiciones e hipótesis que hacen para aprender y adaptarse de manera efectiva a la dinámica incierta de los sistemas?

Reflexión final

El enfoque que empleamos en la Certificación de Coaching es un estilo específico de práctica de sistemas que utiliza coaching y pensamiento sistémico para analizar estas dinámicas a través de herramientas visuales. Mediante la descomposición del sistema en sus partes y el análisis de las interconexiones, tanto el coach como el cliente pueden obtener claridad sobre la situación del cliente desde la perspectiva de un sistema dinámico.

Utilizando estas herramientas, se pueden identificar oportunidades para obtener influencia en el sistema. Desde este nivel de entendimiento se pueden desarrollar enfoques de intervención que permitan para aprender, adaptar y comprender el sistema como un todo para gestionar cambios de manera efectiva.