El coaching es una asociación en la que el coach ayuda a su cliente a alcanzar lo mejor de sí mismo y a obtener los resultados que desea tanto en sus vida privada como en la profesional. Existen diferentes tipos de coaching, pero se trata de las mismas habilidades aplicadas a diferentes áreas.

Esta metodología funciona de forma muy parecida al Canal de Panamá, donde la operación y sistema se utiliza esta importante vía para mover los diferentes tipos de buque que lo transitan se parece al coaching.

Un coach puede especializarse en una u otra clase de coaching, pero es muy común que los diferentes tipos de coaching se superpongan. Veamos un ejemplo entre el coaching de vida y el coaching de negocios. Un coach orientado al tema empresarial o de negocios no puede trabajar con su cliente sin integrar su trabajo con la vida, pues no le haría justicia.

Coaching ejecutivo

Esta clase de coaching es utilizada para los niveles administrativos de más alta jerarquía. Tiene como propósito mejorar la toma estratégica de decisiones y desarrollar el liderazgo. Trata con personas dotadas de autoridad y poder dentro de una organización. Entre los clientes que atiende podemos mencionar: Directores, Presidentes, Vice-Presidentes, Gerentes Generales, etc.

Un ejecutivo de alto nivel ocupa una posición muy solitaria en una organización. La gente supone que deben tener todas las respuestas y acuden a ellos en busca de guía.

A los ejecutivos no les resulta fácil hablar de sus propias presiones y dificultades con alguien dentro de la organización. Además, no todo el mundo simpatizará con sus propios asuntos y los comprendarán. A menudo les resulta difícil encontrar a alguien en el trabajo con quien puedan hablar de sus propias expectativas y sueños, de sus dudas y temores.

Un ejecutivo de alta jerarquía que se siente mejor en su trabajo tiene un impacto sumamente positivo en la empresa. Generalmente si la cabeza está bien, el cuerpo también lo está.

El retorno de la inversión en coaching a un ejecutivo puede ser enorme, dada la influencia directa que ésta persona tiene en la generación de resultados.

Coaching empresarial o de negocios

El coaching ejecutivo representa el nivel más alto en la gama del coaching empresarial. Un coach empresarial o de negocios atiende temas profesionales de los colaboradores de jerarquía media de una organización. Entre los temas que atiende están: liderazgo, comunicación, solución de problemas, trabajo en equipo, etc.

Este tipo de coaching a menudo trabaja en colaboración con los altos directivos de la compañía. Entre los clientes que atiende están: gerentes, supervisores y personas con liderazgo dentro de la organización. Por ejemplo, puede que un líder tenga problemas con otros y necesite coaching para resolver dichos asuntos. También puede ser que un gerente necesite clarificar su visión y sus valores alineándolos a los de la organización.

Esta clase se concentra directamente en el individuo, no en el sistema empresarial o de negocios. No obstante, el proceso influye de manera indirecta en la mejora de los resultados corporativos.

El coaching empresarial o de negocios se constituye en un excelente complemento para capitalizar los beneficios de cualquier proceso de consultoría o capacitación. Ante la ausencia de un coach, posterior a una consultoría o a la capacitación, ambas intervenciones a menudo pueden representar un desperdicio económico. Esto sucede porque la inercia propia del sistema de negocios pronto volverá a llevar a las personas a la situación anterior que viven día a día.

A menudo este tipo de coaching se proyecta sobre el coaching de vida, pues nadie puede separar su trabajo de su vida personal. Suele ocurrir que los líderes o gerentes no rinden adecuadamente porque algo que les aqueja a nivel personal y les está preocupando. Por ejemplo, un asunto a nivel de relación con la pareja.

Coaching de vida

El coach de vida se ocupa de la vida del cliente en todas sus dimensiones. Entre estos temas están: los personales, la parte profesional, la salud, las relaciones, el desarrollo, la diversión, etc. Siempre habrá un asunto más inmediato que otra, pero el proceso abrirá espacios para abarcar otros aspectos de la vida del cliente.

Existe un rango muy amplio en el que la vida cotidiana se proyecta sobre el aspecto profesional, pues nadie puede separar el trabajo del resto de su vida. Por lo tanto, el coaching de vida necesariamente deberá involucrar discusiones sobre el tema profesional. Recuerda que lo mismo sucede con el coaching empresarial o de negocios, donde se deberá involucrar conversaciones sobre la vida personal del cliente.

Coaching para el liderazgo

El coaching también puede ser utilizado como un estilo de liderazgo. Ante esta afirmación, surge la pregunta: ¿puede un líder ser coach de algún modo? Definitivamente que sí, pero el rol de líder coach va a exigir las más altas cualidades del líder para llevarlo a cabo. Entre estas cualidades están: empatía, integridad, desinterés, interés genuino por el desarrollo de la gente, etc.

Con demasiada frecuencia, muchos líderes cumplen el papel de bomberos para conseguir que las tareas se lleven a cabo y se logren los resultados. Esto impide que sean capaces de dedicar el tiempo necesario para formar a su personal, a sus subordinados.

Los líderes deben ejercer un estilo de liderazgo basado en preguntas mediante los principios del coaching. Hoy en día lo que hace es involucrarse directamente en la solución de los problemas a través de órdenes. Cuando usan pregunta están en mayor capacidad de formar y desarrollar a sus subordinados.

Cuando otros se desarrollan, éstos son capaces de asumir más responsabilidad en la solución de los problemas y en el logro de metas. Además, esto permite que los líderes puedan enfocarse en los asuntos más importantes para los que realmente fueron contratados.

Coaching de equipos

El coach de equipos lidera un proceso de acompañamiento a un grupo de personas para la consecución de objetivos a través de acciones que fomentan la cooperación entre sus miembros. Este tipo de coaching facilita la mejora de la productividad, la eficiencia y la perdurabilidad de los equipos. ¿Cómo? Sencillo, a través del fortalecimiento de las relaciones y las dinámicas de trabajo grupales.

El coaching a nivel individual, tal y como hemos hasta ahora, es útil en su enfoque personal para el desarrollo ejecutivo, profesional y de vida en genera. No obstante, no puede por naturaleza propia ir hasta el límite de complejidad que se requiere para una dinámica grupal.

Para abordar dinámicas grupales, el coach debe recibir un entrenamiento especial para convertirse en un instrumento eficaz de acompañamiento para el rendimiento colectivo.

Coaching profesional

Entre los diferentes tipos de coaching, éste se especializa en ayudar a quienes buscan trabajo, quieren cambiar de profesión o desean incorporarse al mercado laboral. También se conoce como coaching vocacional.

A través de estos procesos,  se busca reducir el peligro de seleccionar una carrera universitaria o trabajo equivocado. Para ello, se trabajará en lograr que el cliente se conecte con lo mejor versión de sí mismo. El proceso involucra identificar aquellos talentos y fortalezas que puedan desembocar en una profesión para toda la vida.

Un coach vocacional interviene para colaborar con sus clientes en el proceso de reconocimiento de las propias habilidades e intereses. Estos especialistas sirven de guías, acompañando a las personas para que encuentren aquello que las hace únicas, lo que las distingue, aquello en lo que son buenas. Es a partir del conocimiento de aquello que las diferencia, que pueden evaluar aquellas carreras o trabajos que más se adaptan a ellas.

El coach para la profesión muy a menudo puede trabajar con universidades o con empresas de reclutamiento y selección de personal. El trabajo consiste en coadyuvar en la identificación y desarrollo de las capacidades requeridas para triunfar en la carrera o trabajo que más se logre alinear con los intereses y talentos de cada individuo.

Coaching deportivo

Aquí es donde comenzó el concepto de coaching, pues el coaching ha sido asociado tradicionalmente con los deportes. El coach deportivo facilita el desarrollo de las capacidades y habilidades de un atleta en un campo particular, con el fin de alcanzar niveles más altos de rendimiento y éxito.

Un coach deportivo se encarga de potenciar el talento y los recursos de un deportista para que su rendimiento aumente a través de un plan de acción en el que se establezcan los objetivos concretos que se pretenden alcanzar.

Cualquier atleta admirado por sus excelentes resultados, seguramente cuenta con un coach deportivo. Por lo general, esta figura es ocupada por algún deportista retirado que en el pasado tuvo sus propios éxitos en el mismo campo. Obviamente, la experiencia por sí sola no es suficiente, se requiere un entrenamiento especial para pasar de deportista a coach deportivo.

Finalmente, los diferentes tipos de coaching son fascinantes por igual y comparten los mismos principios. Cualquiera que sea el área en la que decidas especializarte, con seguridad llevarás a tu cliente más allá de sus límites.

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