Introducción a los mitos sobre los emprendedores

Todo emprendedor se encuentra en la búsqueda de significado a través del logro de uno de sus más anhelados sueños: una empresa propia. No obstante, el camino hacia ese destino está repleto de incertidumbres y obstáculos que pueden dificultar la travesía.

Entre esas limitantes, podemos mencionar ciertos mitos sobre los emprendedores. Estas creencias limitantes, son cuentos exagerados que salen a relucir cuando alguien se excusa de no tomar la decisión de llevar adelante un emprendimiento, intimidan a las personas y les impiden avanzar hacia lo que quieren. Vamos a cuestionar estos mitos para brindarte mayor posibilidad de confiar en tu potencial emprendedor.

Robert Ronstadt y Jeffry Timmons, en sus textos plantean un cubrimiento muy detallado de los diversos mitos y concepciones erradas que existen con relación al proceso empresarial, tal y como aparecen listados en el libro: Innovación Empresarial del Dr. Rodrigo Varela.

Los emprendedores no analizan, simplemente hacen

Uno de los mitos sobre los emprendedores muy generalizado es precisamente este, pues la palabra emprender lleva una connotación hacia el «hacer», De hecho, con gran frecuencia, los mismos emprendedores plantean un desprecio por los métodos de análisis formal cuando dicen: “Yo para mis negocios nunca hice un estudio”.  Esta posición da la idea que el empresario es alguien a quien le plantean o identifica una oportunidad y sin ningún raciocinio o consideración se lanza y se pone en riesgo; y peor aún, pretende ilustrar esta conducta como la que conduce al éxito.

La verdad es distinta, los emprendedores exitosos por largos períodos, no juegan a la ruleta rusa, no se arriesgan por corazonadas o por impulsos emocionales. Ellos analizan muy bien la oportunidad, la miran por todos lados, la evalúan con un software mental que tienen estructurado para recibir datos a través de todos los sentidos; calculan cuidadosamente sus movimientos antes de actuar y luego actúan.

Por el contrario, existen muchas personas que analizan y analizan y nunca toman la decisión de actuar. El verdadero emprendedor, con análisis formales o informales, tiene la habilidad de pensar y evaluar cualquier situación y actuar en el momento oportuno. Eso sí, cuando emprenden, lo hacen mediante un primer paso de acción.

Si te ves visitando mentalmente este mito con frecuencia, permíteme compartir contigo esta sugerencia: pregúntale a un emprendedor de verdad cómo ha hecho para llegar a una conclusión frente a una propuesta de negocio, y te darás cuenta fácilmente, de que efectuó análisis muy profundos, tal vez no en el papel, tal vez no en la forma en que los académicos lo hacen, pero sí de forma consciente y racional. En base a esos análisis, emprenden. Eso sí, lo hacen a través del efecto dominó para alinear sus acciones, pues el éxito se construye de forma secuencial.

Los emprendedores nacen, no se hacen

La pregunta: ¿Los emprendedores nacen o se hacen? ha sido repetida muchas veces, pero no solo para el caso de los emprendedores, sino también para políticos, diplomáticos, artistas, gerentes, deportistas, etcétera, y en todos los casos ha demostrado estar equivocada. Por lo tanto, este mito sobre los emprendedores puede también ser descartado.

Lo cierto es que existen formas para aprender los conocimientos necesarios conocimientos y desarrollar las habilidades necesarias para emprender. Los emprendedores se forjan mediante aprendizaje y experiencias educativas que combinan en proporciones diversas lo formal y no formal. Nadie va a negar que para ser emprendedor se requiere inteligencia y ciertas características biológicas, pero tampoco nadie va a negar que se precisan conocimientos y habilidades que no se dan al nacer sino que se desarrollan en función del ambiente en que se crece, mediante un proceso que tiene lugar a través del tiempo.

Peter Drucker indica cómo hace 40 o 50 años nadie pensaba que un gerente era formable; hoy, la mayoría de la gerencia proviene de escuelas de administración de empresas. En el mundo moderno se desarrollan artistas, deportistas, políticos, diplomáticos y pueden desarrollarse emprendedores.

Ahora, para poder desarrollar las habilidades necesarias para emprender, los emprendedores abrazan el poder de restar y se enfocan en aquello que quieren lograr.

Todo lo que se necesita es dinero

Esta es la excusa más frecuente de quienes no son emprendedores para explicar su falta de creatividad, decisión e iniciativa. Una de las habilidades empresariales, es identificar las formas de conseguir dinero para una empresa. De hecho, innumerables artículos señalan que el acceso al crédito es el talón de Aquiles en los emprendimientos.

Otro aspecto suficientemente documentado en investigaciones a nivel mundial es que, en general, la mayoría del dinero que se invierte para emprender proviene de la familia y amigos.

Incluso muchas veces la abundancia de dinero, más que una ayuda para emprender es un problema, pues no se valoran las decisiones y se cometen grandes desperdicios económicos.

La falta de dinero, es más un síntoma que la causa del problema. Muchas veces la gente quiere que le den dinero para una idea general, o para una idea de negocio que no ha sido evaluada ni analizada y en la cual el presunto emprendedor no tiene experiencia, y claro en ninguna parte del mundo esta persona va a conseguir el dinero necesario.

Igual ocurre con las garantías para pedir dinero. Las personas quieren que las entidades financieras les presten dinero sin ningún tipo de respaldo y esto es imposible. No podemos olvidar que las entidades financieras manejan recursos de otros y tienen el compromiso de responder por ellos.

En la vida empresarial, los resultados se miden en cifras monetarias y de aquí surge la confusión entre la motivación del logro y la motivación de la utilidad. Esta última es simplemente el sistema de medición que cuantifica la motivación de logro, pues rentabilidad, en una economía capitalista, es la mejor y más simple medida de éxito. Por lo tanto, como puedes darte cuenta, entre los mitos sobre los emprendedores más arraigados, pero muy equivocado, se encuentra éste.

Para ser emprendedor, no se requiere formación

Otro de los mitos sobre los emprendedores que afecta mucho el desempeño de las personas es este. Incluso, hay evidencias como estas: “Si usted mira a emprendedores famosos que empezaron sus negocios en 1950, se dará cuenta que ellos no fueron a la universidad”.

Uno puede continuar y afirmar: “Si usted mira a los empresarios de 1900, ellos ni siquiera fueron a la escuela primaria”. Es más, los medios hacen ensalzan a emprendedores que se convirtieron en multimillonarios que hicieron su fortuna sin terminar sus estudios de universidad.

Indudablemente, este mito es falso, pues no toma en cuenta las características de la población en 1950. En ese entonces, el porcentaje de personas que terminaban sus estudios de secundaria era mínimo, el número de empleos disponibles también era mínimo. Por tanto, la norma era que los emprendedores tuvieran como característica no haber ido a la universidad.

Las condiciones actuales son muy distintas; la mayoría de los emprendedores de la década del 80 en adelante, son personas con títulos universitarios, y esto de nuevo no es más que un fenómeno ambiental. Cada día, más y más empresarios son personas con educación superior, pues indudablemente estos conocimientos, más que perjudicar, favorecen el proceso empresarial.

Hoy en día, la única forma de mejorar la habilidad de gestión y elevar las probabilidades de superviviencia y crecimiento de una empresa, es mediante la capacitación de los emprendedores. Un emprendedor no juega al avestruz, cuando se mete en un negocio, es porque lo ha estudiado, conoce los pros y los contras, sabe cuáles son los puntos débiles y tiene una estrategia para resolverlos.

El emprendedor de hoy, tiene que ser educado, formal o informalmente, de lo contrario, sus posibilidades de éxito y/o crecimiento son nulas. Por otro lado, un emprendedor debe conocer su negocio detalladamente y para esto requiere conocimiento y formación. Además, a través de su continuo actuar, aprenden cómo emprender hacia el éxito una y otra vez, cosa que se aprende haciéndolo reiteradamente.

Los emprendedores son los fracasados

Uno de los mitos sobre los emprendedores más arraigados en Latinoamérica, consiste en asociar factores de degradación con una persona de éxito, lo cual también sucede con los emprendedores. Se piensa que los emprendedores son los que han sido despedidos de su trabajo. También que son quiénes recurren a eso por su bajo rendimiento académico. No se acostumbra a mirar los factores positivos de los emprendedores. Es más, nuestros padres generalmente nos enseñan a ser empleados, no empresarios.

El éxito está asociado más con un título universitario, que con una empresa propia. Una persona pudo haber sido un mal estudiante, porque estudió algo que no le gustaba, que le fue impuesto o que fue su única alternativa, pero un día encontró la forma de desarrollar su verdadero potencial y lo hizo. ¿Qué sentido tiene analizar si fue mal estudiante? La gran mayoría de las personas empleadas son despedidas o renuncian a sus cargos más de una vez en su vida; ¿querrá decir que son malos o incapaces?

Todo el mundo está ubicado en el sendero de la vida influenciado por diferentes fuerzas, tales como circunstancias laborales, el despido, etc. Es poco probable que la gente salga de su sendero sin tener una razón fundamental.  Sin embargo, ¿acaso una persona que fue despedida o que renunció y logró fundar una empresa con 20 empleados es un fracasado? Obviamente que no, y es más; ese emprendedor puede ser más útil para la sociedad y más exitoso que la persona exitosa que se jubila sin haber generado un empleo extra y dependiendo sólo de su pensión de vejez.

En cualquiera de los grupos de emprendedores y no emprendedores se encuentran personas brillantes y mediocres en sus estudios académicos, casados o divorciados, estables o inestables, etcétera. Ser emprendedor no es un juicio de valor. Un emprendedor no es mejor ni peor que otra persona, simplemente se comporta de forma diferente.

Todo lo que se necesita es suerte

Este es uno de los mitos sobre los emprendedores donde se escudan quienes no han logrado emprender con éxito,  pues no entienden que hay personas que estuvieron en el momento apropiado y fueron capaces de aprovechar una oportunidad que se les presentó. La suerte del emprendedor es la capacidad de estar preparado para aprovechar las oportunidades, es el trabajo serio que se hace en búsqueda de algo, es aprovechar y maximizar las épocas buenas y minimizar el impacto de las malas.

Un emprendedor busca crear las circunstancias y no esperar que les lleguen. Albert Shapero indica que los individuos pueden diferenciarse según perciben el control de sus vidas en. Hay personas que consideran que su vida depende de fuerzas que están fuera de su control, como la suerte, personas poderosas, etcétera. Otras personas consideran que su vida depende de fuerzas que sí están bajo su control. Estas personas son más autónomas, autosuficientes e independientes.  Este segundo grupo es el que en general tiende a emprender.

Es importante que el emprendedor tenga conciencia de que siempre habrá resultados que no están sujetos a su control, hay que trabajar con información incompleta y que, por tanto, siempre existirá riesgo; pero que estos se aminoran a medida que uno se prepare para enfrentarlos, en lugar de simplemente confiar en la buena suerte.

Una de las cosas que sí está bajo tu control y te pone en capacidad de hacerle frente a cualquier emprendimiento, es desarrollar las 10 características de los emprendedores de éxito que identificó David McClelland. De hecho, puedes hacer clic en el enlace anterior y bajar un artículo completo sobre el tema.

Con el primer negocio me enriquezco

Con gran frecuencia las personas esperan identificar un negocio que en poco tiempo les resuelva sus problemas económicos, y rechazan mientras tanto ideas de negocios que se les presentan, porque no muestran todo el potencial que ellos esperaban. La mayoría de las personas con esta idea mueren sin encontrar el Pez Dorado en las aguas de los negocios, y obviamente, mueren frustradas.

El proceso empresarial es un proceso continuado, en el cuál se establecen permanentemente oportunidades de negocio y por lo cual lo importante es iniciar el camino, aunque de pronto las primeras acciones no sean tan fructíferas económicamente, pues éstas tienen la importancia de brindar aprendizaje y prepararte para hacerte cargo de negocios cada vez mayores.

Este principio, denominado por Ronstadt, el principio del corredor, es el que maravilla de algunos emprendedores maduros, quienes con gran frecuencia se ven en nuevos negocios y a quienes los novatos les preguntan: ¿Cómo lo haces? ¿De dónde sacas tantas ideas?

La respuesta está en que cada negocio genera nuevas opciones, las cuales facilitan la expansión. El ser emprendedor requiere práctica, requiere un inicio y es muy probable que algunos de los primeros intentos no sean exitosos. Muchos emprendedores que ha tenido éxito han vivido varios fracasos y de ellos aprendieron lo que necesitaron para luego triunfar.

La mayoría de los negocios fallan rápidamente

Muchas personas no entran al mundo empresarial por miedo a fracasar, pues se dice que la mayoría de los negocios fracasa antes de los cinco años. Obviamente con esta perspectiva, quien va a querer aventurarse.

¿Cuál es la verdad? La realidad es que toda inversión tiene riesgos, y que emprendimientos 100% seguros no existen en el mundo. La verdad también es en el proceso de emprender hay negocios que no serán exitosos, igual que ocurre en los procesos laborales, donde no todo el mundo permanece y crece.

En varias investigaciones se ha encontrado que muchos de los emprendedores exitosos hoy, cometieron errores, pero que de éstos aprendieron lecciones útiles que terminaron constituyendo la base de su éxito empresarial. Es mejor fallar por intentar que morir virgen empresarialmente.

Solo los experimentados pueden ser emprendedores

Uno de los mitos sobre los emprendedores más generalizados es que únicamente las personas con mucha experiencia y con mucha edad están en condiciones para emprender, pues solo ellos tienen los conocimientos y los recursos para triunfar.

Hoy en día existen muchísimas evidencias en todo el mundo de que esto no es verdad. Lo cierto es que muchos estudiantes y universitarios están creando empresas exitosas. La Revista Entrepreneur incluso brinda tips para jóvenes emprendedores.

Si se observan los negocios online y muchos de los negocios establecidos en los últimos años, los emprendedores son personas muy jóvenes. Bill Gates testimonia lo siguiente:

“Cuando tenía 19 años percibí un camino para mi futuro y basé mi carrera en esa percepción. Resultó ser un buen camino”.

Debes saber que seguramente en algún área de tu vida has acumulado suficiente experiencia como para que otras personas lo reconozcan. Usualmente, aquellas áreas dónde eres experto, es porque has seguido la regla de las 10000 horas de práctica.

La situación del país no permite emprender

Con mucha frecuencia se plantea que la situación económica, política, legal, social y ambiental en general, es muy difícil o poco favorable. Esto hace difícil el proceso de emprender. Sin embargo, a pesar de todos los problemas y las dificultades existentes, hay personas que han logrado emprender con éxito. Sería ideal tener un entorno económico, político y social mejor; pero aún en el entorno en que toca vivir es viable emprender. Por lo tanto, uno de los mitos sobre los emprendedores que más pronto hay que eliminar es precisamente éste. Porque lo cierto es que en medio de situaciones adversas es donde mayor cantidad de oportunidades los emprendedores encuentran.

No puede esperarse a que el entorno cambie para crear empresas. El fenómeno es al contrario: solo en la medida que se creen empresas, trabajo y riqueza, mejorarán las condiciones ambientales para reforzar el proceso. Es más, existen innumerables razones para emprender en una situación económica inestable.

Adicionalmente, independientemente de la situación económica, política, legal, social y ambiental que vivas, algo que siempre está bajo tu control, es soñar en grande y enfocarse en una sola cosa que quieras emprender para darle rienda suelta al emprendedor que vive en ti.

Conclusión acerca de los mitos sobre los emprendedores

Descartar los mitos sobre los emprendedores, es un primer paso para creer que cada uno de nosotros tiene la capacidad de ser emprendedor. Son muchos los que dudan acerca de su talento para emprender. Permíteme refutar este pensar con las palabras de Muhammad Yunus, Premio Nobel de la Paz en el 2006, son apropiadas:

“Todos los seres humanos son emprendedores. Cuando estábamos en las cuevas, todos éramos autónomos. . . buscábamos nuestra comida, nos alimentábamos a nosotros mismos. Ahí es donde comienza la historia humana, pero cuando llegó la civilización, suprimimos eso. Nos convertimos en mano de obra porque nos etiquetaron: “Eres un trabajador”. Y lastimosamente olvidamos que somos empresarios”.