En mi práctica profesional como certificador de coaches, es muy común escuchar a los participantes de los programas de certificación decir: “¡Quiero dedicarme a esto!”. Ven en el coaching la posibilidad de cambiar aquello a lo que se dedican actualmente por algo mejor, que no sólo les permita ayudar a los demás, sino también les provea un sustento económico. Si tu eres una de las personas a las que le gustaría dedicarse profesionalmente al coaching, en esta publicación compartiré cifras, perspectivas y recomendaciones sobre los factores que debes tener en cuenta para hacer del coaching una aventura empresarial gratificante.

Cuando me certifiqué como coach en el año 2006, recuerdo muy bien algo que al finalizar mi certificación me dije a mi mismo: “No me importa si me llego a dedicar a esto, con lo que aprendí en este programa sobre mi mismo, mi inversión está totalmente paga”. Lo interesante es que 12 años después no sólo sigo aprendiendo sobre mí mismo a través del coaching, sino que terminé dedicándome profesionalmente a esta práctica de forma rentable.

Algunos datos sobre la profesión del coaching

Las tendencias nos dicen que cada vez hay más personas y organizaciones que han adoptado el coaching, y el uso de habilidades y enfoques de coaching se ha expandido más allá de los coaches profesionales hacia una nueva tendencia que consiste en líderes, gerentes, directivos y personal de capital humano que desarrollan el talento de otros y aplican el coaching como un estilo de liderazgo para manejarse efectivamente en su puesto de trabajo.

Hoy en día, la profesión del coaching ofrece un amplio espectro de modalidades en las que se pueden aplicar los principios y competencias de un coach. Por un lado existen coaches que practican este enfoque a nivel interno para una empresa. Es decir, colaboradores que hacen coaching para la empresa en la que trabajan. Aquí podemos encontrar desde líderes que utilizan el coaching como una habilidad de liderazgo, hasta directores de recursos humanos que lo pueden utilizar para desarrollar el talento organizacional. Por el otro lado están los coaches que actúan como profesionales a nivel independiente y lo hacen de forma externa para una organización que los contrata.

Según datos revelados por la International Coaching Federation (ICF) durante el estudio “Global Coaching Study” llevado a cabo en el año 2016 en conjunto con PriceWaterHouseCoopers, se estima que existen cerca de 53,300 coaches profesionales en ejercicio en todo el mundo, de los cuales se concluye que de ese total, unos 10,900 son gerentes/directivos que aplican el coaching en sus puestos de trabajo.

En comparación con un estudio similar llevado a cabo en el año 2011, los ingresos anuales generados únicamente por coaching han crecido en un 6%. Adicionalmente, si quieres dedicarte a esta profesión deberías considerar el tamaño del pastel de este segmento y dividirlo entre el número de coaches para que tengas una idea del ingreso que puede representar. Según el estudio de ICF, el total de los ingresos globales de coaching en 2015 fue de 2,356 millones de USD.

En general, los saldos positivos en los indicadores de tendencias apuntan claramente a una profesión que continúa creciendo aún en medio de tiempos económicos difíciles.

¿Qué debo tomar en cuenta para dedicarme al coaching?

Se puede vivir del coaching, pero como toda profesión, requiere estudio, trabajo, persistencia, disciplina y recordar que debes invertir en marketing para darte a conocer. Siempre le digo a mis alumnos que la certificación es la puerta de entrada al mundo del coaching. El certificado evidencia competencias básicas, tal y como sucede con la licencia de conducir. Una vez que lo recibes, no serás un conductor experto, solo evidenciarás habilidades básicas. La licencia simplemente es un aval que dice que puedes conducir por las avenidas con idoneidad, no obstante, la maestría en el manejo viene con la práctica. Al principio te puedes sentir perdido, pero poco a poco irás encontrando tu camino. 

Existen muchas avenidas por las que puedes transitar profesionalmente a través del coaching. Tu deberás decidir cuál es el tipo o la modalidad de coaching que más se adapta a ti. Lo que puedas generar a nivel de ingresos dependerá del país en el que te encuentres, de la modalidad de coaching (vida, negocios, ejecutivo) que hayas escogido para desempeñarte, el canal de distribución (online versus cara a cara) que utilices para entregar tu propuesta de valor, tu personalidad al comunicarla, la reputación y experiencia con la que cuentes, así como de otros factores más.

Tal y como sucede con cualquier otro negocio, tendrás que diferenciarte de la competencia y posicionarte como el experto en tu modalidad profesional, vas a tener que crear productos y servicios relacionados a dicho segmento y aprender a atraer clientes.

Algo importante que debes considerar es que la mayoría de los coaches profesionales tiende a ofrecer otros servicios dentro de su práctica (94%). Entre los servicios que mencionan con mayor frecuencia encontrarás que se dedican a negocios de consultoría (62%), y/o los de capacitación (60%). 

Una práctica muy recomendada, desde mi experiencia, es combinar la capacitación y el coaching. Es muy común utilizar el coaching como complemento a los procesos de capacitación, pues funciona como un vehículo para procesos de desarrollo más personalizados en relación a temas puntuales que presente un participante.

En mi caso, para los procesos de capacitación utilizo el sistema Everything DiSC Workplace que permite desarrollar mejores relaciones de trabajo desde la valoración de las similitudes y diferencias a través de la medición de los estilos de comportamiento mediante una evaluación online. Si no tienes un método de facilitación desarrollado, el sistema Everything DiSC Workplace no solo ofrece la evaluación, sino también un completo kit de facilitación que puedes adaptar para diferentes temas como: Liderazgo, manejo del conflicto, negociación, servicio al cliente, ventas, coaching y mucho más.

[Si te interesa conocer más sobre el kit que utilizo, puedes hacer clic aquí para bajar el brochure].

En vista que la capacitación se trabaja de forma grupal, como acompañamiento a estos procesos puedes ofrecer coaching a nivel individual posterior a la capacitación, para aquellos participantes que necesiten un apoyo más personalizado. Por ejemplo, es común que un participante, más allá del proceso de capacitación, necesite desarrollar algún aspecto de su liderazgo a través de mayor acompañamiento. En estos casos, el coaching le caerá como anillo al dedo. Además, te permitirá ampliar la oferta de servicios que le ofreces al mismo cliente.

¿Cuánto puedo cobrar como coach?

Esta es otra pregunta muy común y es imposible dar una sola respuesta. En primer lugar, para poder cobrarle a alguien debes contar con habilidades de coaching desarrolladas. Si no te sientes competente aún, pues sigue capacitándote y sobre todo practicando. Es importante que tu desempeño esté supervisadas por un experto, de lo contrario corres el riesgo de desarrollar malas prácticas que luego serán mucho más difíciles de corregir. Una vez sientas  confianza en tu capacidad, entonces puedes cobrar.

Cuanto cobrarás varía de país a país y de región a región. Por otro lado, no es lo mismo hacer coaching ejecutivo, que dedicarte al coaching de vida. Por lo general los coaches que trabajan con empresas suelen cobrar más que aquellos que trabajan directamente coaching para diseñar la vida.

Los números no mienten. Cuando se le preguntó a los coaches profesionales acerca del porcentaje de clientes que pagan por su propio coaching (clientes principales) y la proporción de clientes cuyo coaching lo paga un tercero (clientes patrocinados); en general, los coaches afirmaron que la mayoría (51%) de los clientes están patrocinados. Por otro lado,  cuando se les pidió que identificaran los cargos que ocupan sus clientes, dos de cada tres profesionales dijo que hacen coaching a gerentes, seguido por ejecutivos, luego por dueños de negocios y empresarios, después por clientes a nivel personal, directores de equipos, empleados y otros.

Algunos coaches facturan por hora, otros, por mes, y otros, por contratos basados en resultados. También hay quienes cobran un porcentaje de los beneficios extra que su intervención genere en la empresa del cliente. En estos casos, se requiere un contrato entre ambas partes que especifique con claridad cómo se evaluarán esos resultados. 

Por ejemplo, Marshall Goldsmith es un famoso coach de líderes en Estados Unidos y autor de varios libros relacionados con administración, coaching, mentoría, entre otros, solo cobra sus honorarios una vez que sus clientes de coaching hayan alcanzado un cambio positivo y medible en su comportamiento, convirtiéndose así en mejores líderes. ¿Qué es un mejor líder? Esta definición viene dada por un trabajo que se lleva a cabo con las partes interesadas en los resultados que el líder debe evidenciar. Debido al enfoque de “honorarios basados en resultados” que utiliza para sus procesos, Goldsmith tiene que calificar a sus clientes. Esto quiere decir que solo trabaja con aquellos clientes que selecciona en base a qué tanto compromiso van a manifestar con el proceso para garantizar los resultados. Mucha gente le pregunta: “¿los ejecutivos realmente pueden cambiar su comportamiento?” Su respuesta es un rotundo: “si”. Si no fuera así afirma “nunca nos pagarían, y casi siempre nos pagan”.

Honorarios por hora

Según National Coach Academy, los coaches de vida establecen sus propias tarifas y esas tarifas varían ampliamente. Los coaches dedicados a temas personales ganan promedio entre $25 y $300 por hora. Las tarifas estándar por hora para los coaches que recién salen de un programa de certificación de coaching son de entre $100 a $150 por hora, pero pueden ser más altas según los antecedentes, la experiencia y la ubicación del coach. Tal y como mencioné anteriormente, la mayor diferencia en las tarifas de coaching está determinada por el tipo de coaching que decidas llevar a cabo. Generalmente, la industria del coaching se divide en coaching ejecutivo, coaching de negocios y coaching de vida. No obstante, existe el coaching de equipos, coaching para la profesión, coaching deportivo, coaching de marca personal, etc.

Citando nuevamente datos del “Global Coaching Study 2016” de la ICF, se determino que el ingreso promedio para coaches de tiempo completo era de más de $83,000 y para coaches de tiempo parcial de $26,000 por año. Esto es consistente con los hallazgos más recientes del Sexto Estudio Anual de Sherpa 2011, en el que se afirma que el ingreso promedio anual de un coach ejecutivo varía entre $55K a $116K. En este caso, los coaches a nivel ejecutivo ganan aproximadamente $325 por hora en comparación con $235 por hora para coaches de pequeñas empresas y $160 por hora para coaches de vida.

Palabras finales

El coaching es una profesión altamente calificada, cuya práctica puede marcar diferencias enormes en los resultados del cliente, sea este individual o corporativo, de modo que como coach estarás en capacidad y derecho de reclamar una compensación adecuada, la cuál está en linea con lo que se cobra por hora de facilitación, capacitación o consultoría en el área donde decidas ejercer. 

Cuanto más valor ofrezcas a los clientes, más ingresos potenciales recibirás. Recuerda que en el dar está el recibir. Además, crea productos que no se basen únicamente en tu tiempo, como un libro u otro producto que te permita generar ingresos pasivos. El coaching es un negocio que puede ser muy rentable y te puede llenar de mucha satisfacción. ¿Qué te depara el futuro si decides dedicarte a esto? La respuesta está en tu corazón porque el tamaño de tu pasión por el tema es el que dicta qué tanto poder tendrás para hacer que las cosas sucedan.