Si te interesa conocer 5 sencillos principios sobre cómo cambiar malos hábitos, revisa esta entretenida y efectiva publicación que incluye un video.

¿Sabías que es posible romper con los malos hábitos y cambiarlos por hábitos más saludables?

Aquí te compartiré sencillos consejos que reforzarán tu fuerza de voluntad para mejorar tu estilo de vida a corto plazo y disfrutar de beneficios a largo plazo.

Solo tienes que tomar la decisión de leer el artículo completo y vas a recibir recompensas positivas de inmediato. ¡Te lo garantizo!

Qué es un mal hábito

Voy a explicarte qué es un mal hábito a través de una metáfora muy sencilla.

Imagínate que eres un televisor Ultra HD en 4K pantalla curva para mayor nitidez.

Pero, por muy digital y moderno que seas, nada más captas un canal. Es más, a veces se te va la señal…

Imagen de un televisor y en la pantalla aparece un mensaje sin señal para simbolizar lo mal que funcionamos ante los malos hábitos.

Por otra parte, no te dejas controlar el volumen. A veces resultas inaudible, y en otras ocasiones suenas tan fuerte que les destrozas los tímpanos a los demás.

Además, no te dejas apagar, a pesar de que a veces necesitas dormir y descansar.

Y qué decir de los demás, ¿quién puede soportar un aparato que se comporte de este modo?

Sin embargo, muchas veces nos comportamos de un modo parecido a este televisor.

De esto se trata cambiar malos hábitos. De cuando en tu vida no funcionas bien.

Se trata de aquellos comportamientos que no se ven bien y le hacen ruido a los demás.

El siguiente video no es específicamente sobre cambiar malos hábitos, trata sobre cuando algo no funciona en la vida, tal y como un mal hábito.

No obstante, fue la base que sirvió de inspiración para esta publicación que sí trata sobre cambiar los malos hábitos.



Ejemplos de malos hábitos

Piensa en las innumerables veces que tus emociones te encienden y comienzas a hacer ruido a través de tus cantaletas y arrebatos.

Cada uno de nosotros tenemos programadas ciertas reacciones de este tipo. Tú sabes cuáles son las tuyas, yo sé muy bien cuáles son las mías.

Es parte de la naturaleza humana experimentar momentos de ira, sentirnos deprimidos, tristes, angustiados y mucho más. Querías lograr algo y fallaste en alcanzarlo.

Hiciste lo posible por evitar una situación y de pronto te ves inmerso en la misma. Por ejemplo, no querías ser grosero, criticar, hacer uso de tu humor negro, etc., pero terminas haciéndolo. No sabes cómo dejar de procrastinar.

Te enamoraste de alguien y te sentiste rechazado como siempre. Tú sabes bien cada vez que se apoderan de tu mente esas perniciosas suposiciones negativas que haces sobre las intenciones de los demás. Estas terminando dañando tus relaciones. 

Estabas en una situación muy estable, y de pronto, algo te mueve el piso. Ante estos cambios, reaccionas de una forma colérica y nadie te soporta porque te vuelves intenso ante el temor que te produce la inestabilidad.

Causas de los malos hábitos

Si observas con detenimiento los ejemplos de malos hábitos, siempre hay un evento que desencadena tu reacción habitual.

Cuando esos eventos suceden, pueda que tu mente y corazón, se centre exclusivamente en dicho hecho.

En estos casos, la fiesta de tu vida se convierte en una verdadera pesadilla.

Y ante dichos eventos, tal y como sucede después de una fluctuación eléctrica, los maravillosos aparatos que llamamos corazón y mente humana, dejan de funcionar apropiadamente.

Se terminan quemando algunos circuitos y comenzamos a perder nitidez y a hacer ruido.

Por suerte, los coaches sabemos bastante de electrónica para ayudarte en el proceso de reparación.

Ahora, tú también puedes aprender conocimientos básicos que te lleven a reparar tu mente y corazón.

Aquí puedes comprender más sobre cómo cambiar a través del coaching.

Un hombre sentado en un sofá tomando cerveza, viendo tv y comiendo comida chatarra para representar los malos hábitos.

Cómo cambiar malos hábitos

Veamos algunos principios que te pueden ayudar a reparar estas fallas en tu funcionamiento para cambiar malos hábitos.

Primer principio para cambiar malos hábitos

Lo primero es aceptar el presente, es decir, aceptar que tienes un mal hábito.

Todo cambio parte del principio de realidad, que no es más que aceptar lo que tienes y abrazarlo, si lo quieres cambiar.

Recuerda no ser miope ante la realidad y ver solo lo problemático de la situación.

Piensa que para salir de dónde estás, tienes que mirar más allá de tu realidad y comenzar a actuar, si quieres avanzar.

Este cambio puede iniciar mediante un primer paso de acción.

Esta es la esencia del coaching, te mueve de dónde estás hacia el destino que quieres alcanzar.

¿Quieres conocer más sobre qué es coaching?

Una mano coloca tres piezas del juego Jenga que dicen: desarrollar buenos hábitos.

Segundo principio para cambiar malos hábitos

Debes escoger entre apegarte a algo o alguien y tu felicidad.

Anteriormente, te compartí el secreto de la felicidad: no aferrarte a nada, ni a nadie.

En este caso, no te aferres a tus malas costumbres y déjalas ir. Si… tienes que soltarlas y lo sabes…

Recuerda que todo es pasajero. Son muchos los que se preguntan qué se necesita para ser feliz. La respuesta es más sencilla de lo que crees.

La felicidad no está en lo que tienes, sino en lo que eres. Tú eres más que tus malos hábitos.

Además, hoy tienes todo lo que necesitas para ser feliz. Por lo tanto, sé feliz hoy.

Tercer principio para cambiar malos hábitos

Cuida tus pensamientos. Sé que esto suena fácil, pero no lo es. No obstante, puedes comprender más leyendo cómo cambiar el pensamiento en coaching.

Hubo un momento en mi vida en que sentí que había perdido a alguien muy valioso para mí.

Había días en que estaba bien y otros en los que sentía que el mundo se me venía encima.

Una mañana, reflexioné sobre esto. Tres días consecutivos he estado bien, ¿por qué ayer estuve tan triste y deprimido?.

Me pregunté: si la situación sigue siendo la misma y no ha cambiado, ¿qué diferencia hay entre estos tres días y el cuarto?

Me di cuenta de que la diferencia estaba en lo que me decía a mí mismo, en lo que pensaba sobre la situación.

Cuando dejaba que mi mente se inundara de pensamientos negativos, como: “no voy a poder salir de esto”, “qué van a opinar de mí”, “esto no debería estar sucediéndome”, etc., esas afirmaciones saboteadoras, me hacían vivir un infierno en la tierra. 

Así que préstale a lo que te dices a ti mismo en medio de las circunstancias cuando de cambiar malos hábitos se trata.

Cuidado con decirte que no es posible cambiar, no eres bueno, tienes un defecto, esto es más fuerte que tú.

Imagen de las piernas de una persona parada sobre una señal escrita en pintura que dice cambiar hábitos.

Cuarto principio para cambiar malos hábitos

Si deseas estar plenamente vivo(a), debes adquirir y desarrollar el sentido de la perspectiva.

¿Qué es esto? Dale a cada cosa y persona su justo valor.

La vida es infinitamente más grande que cualquier nimiedad a la que nuestro corazón se haya apegado.

En este caso, el mensaje que quiero compartir contigo es que la vida es más que cualquier mal hábito que tengas.

Y cuando algo nos está afectando, es porque le hemos dado el poder de alterarnos de ese modo. No dejes que tus hábitos te afecten.

Muchas cosas resultan una nimiedad si las vemos a lo largo del tiempo que tenemos para vivir.

Además, así como el éxito se logra a través del tiempo, las heridas también se curan a través del tiempo.

Esto quiere decir que poco a poco también puedes cambiar malos hábitos.

Si vives lo suficiente, es muy fácil que algún día esa cosa o persona dejen de importarte… y hasta puede que ni siquiera te acuerdes de lo significativo que fue.

Así mismo mirarás tus viejos hábitos, como algo que fue y lograste superar.

Eso lo podrás comprobar a lo largo de tu experiencia de vida.

Estoy seguro de que hoy mismo, apenas recuerdas aquellas tremendas tonterías que tanto te inquietaron en el pasado y que ya no te afectan en lo más mínimo.


Quinto principio para cambiar malos hábitos

Y el quinto y último principio es recordar que ninguna cosa o persona, tiene el poder de hacerte feliz o desdichado, solo tú puedes.

No obstante, para facilitar la comprensión de esto uno debe aprender cómo adaptarse a los cambios, pues es posible cambiar tu estilo de vida.

Una persona en coma deja de pensar, por lo tanto, sus problemas automáticamente la dejan de presionar. ¿Por qué? Porque mucho está en cómo la mente tiende a sobredimensionar los hechos. Incluso sobredimensionamos lo que hacemos mal y generalizamos pensando que no vamos a cambiar.

Recuerda que tomar tus propias decisiones te dará una sensación de mayor control que sube la motivación y facilita cambiar malos hábitos o reacciones.

Esto se resume en las palabras de Viktor Frankl, con las que me despido.

“Todo puede ser arrebatado a un hombre, menos la última de las libertades humanas: decidir su respuesta ante una serie dada de circunstancias, de elegir su propio camino. ¿No podemos cambiar un asunto? Si no está en tus manos cambiar una situación que te produce dolor, siempre podrás escoger la actitud con la que afrontes ese sufrimiento».

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