Existe mucha confusión en relación a qué es y qué no es coaching. Muy a menudo las personas utilizan el término para referirse a otras disciplinas. En esta publicación analizaremos las semejanzas y diferencias del coaching con otras metodologías como la terapia, la enseñanza y capacitación, la consejería, consultoría, mentoría, facilitación, por mencionar las más relevantes.

Qué es coaching

Para esto es importante tomar en cuenta la distinciones que hemos hecho sobre qué es coaching analizadas en publicaciones anteriores. 
Ya sabemos sobre el origen del término relacionado a un viaje en coche que traslada a las personas de una situación presente a una situación deseada. También mencionamos las cuatro ruedas o elementos clave del coaching:

  • Cambio generativo
  • Conciencia
  • Compromiso o responsabilidad
  • Confianza.

Resulta esencial no solo saber qué es coaching, como acabo de mencionar, sino también qué no es coaching.

Para saber qué no es coaching, necesitamos comprender las similitudes y desigualdades que esta disciplina puede tener con otras profesiones.

Terapia y counseling

Ambos métodos son adecuados para el cliente que busca alivio a síntomas psicológicos y/o físicos. Por lo general, se acude a la terapia o al counseling para alejarse del dolor y del sufrimiento, más que para trasladarse hacia los objetivos deseados.

Existen diferencias en los marcos de tiempo en los que se mueve el coaching, versus la terapia y el counseling.

Si estableces una línea de tiempo en términos de pasado, presente y futuro; tanto el terapeuta como el counselor se pueden enfocar en los problemas, heridas y traumas pasados del cliente. En cambio, el coaching se maneja sobre todo en el presente y en el futuro. Solo explora el pasado en busca de recursos.

Lo anterior no quiere decir que un terapeuta o un counselor no se vayan a manejar también en el presente y en el futuro, solo que adicionalmente también tienen herramientas para explorar el pasado. Cuando lo hacen, buscan no solo recursos, sino también las causas de las heridas y traumas. Esta es una de las distinciones más importantes que tienes que saber sobre qué no es coaching.

Fuerza yoíca

Usualmente, la mayoría de las personas buscan un terapeuta o un counselor cuando carecen de la fuerza yoica para curar o aliviar situaciones mentales y emocionales. Por fuerza yoica me refiero a la fortaleza que le permite a una persona sobreponerse a las presiones y frustraciones que se experimentan a nivel mental o emocional producto de una situación pasada o presente.

Mientras que la terapia y el counseling buscan remediar los problemas, el coaching busca el cambio generativo y el desarrollo de la persona. En vez de trabajar con personas lastimadas o heridas, el coaching está dirigido sobre todo a quienes desean nuevos niveles de éxito, nuevos niveles de competencia o bienestar.

El coaching no se enfoca en arreglar cosas, sino en facilitar el siguiente paso en el desarrollo de alguien hacia la mejor versión de uno mismo.

Enseñanza o capacitación

Un maestro o profesor transmite los conocimientos, ideas y experiencias que sus estudiantes no tienen. Por otro lado, un entrenador (trainer), capacitador o facilitador también transmite conocimientos a los participantes, pero adicionalmente coadyuva en el desarrollo habilidades.

El coaching difiere en el enfoque porque mientras que en la enseñanza y capacitación los estudiantes y/o participantes aprenden del maestro, profesor, entrenador (trainer) o capacitador, en coaching el cliente aprende de sí mismo a través de las preguntas que le hace el coach. No aprende del coach.


Asesoría y consultoría

¿Qué no es coaching? Ni la asesoría ni consultoría lo son. Ambos términos se usan frecuentemente como sinónimos para describir los servicios subcontratados por una empresa para resolver problemas o mejorar el rendimiento. No obstante, existen ciertas diferencias muy sutiles entre ambas profesiones.

Mientras que la asesoría ayuda a descubrir problemas y frecuentemente recomienda al cliente quien puede ayudar a resolverlos, la consultoría típicamente es un proceso que lleva a una compañía a descubrir problemas específicos a través del consultor, para llevar a la compañía una solución o a la implementación de una solución.

Ambos métodos tratan con el negocio como un sistema, pero no necesariamente con los asuntos de las personas que pertenecen al negocio. En cambio el coaching si lo hace.

El asesor y consultor brindan sugerencias en relación a las opciones que tiene un negocio frente a un tema y lo hacen basándose en las destrezas que tienen estos profesionales en algún campo determinado.

En ambas disciplinas, el entendimiento y el discernimiento viene más de estos profesionales, que del cliente. En cambio, en coaching el entendimiento y el discernimiento sobre una situación viene más del cliente producto de las preguntas que hace el coach.

Mentoría


El mentor es alguien con más experiencia, que aconseja y proporciona un modelo a un mentee, término similar al coachee, quien trabaja con un coach.

La mentoría no es tan orientada a los objetivos como el coaching y en un proceso de este tipo las conversaciones pueden versar sobre temas muy variados. El mentor también suele tener una amplia experiencia en aquello que necesita reforzar el mentee. La mentoría ha ganado mucho terreno a nivel empresarial.

Tiene su origen en la mitología griega, en la que, según se dice, Ulises, antes de partir hacia Troya, confió su casa y la educación de su hijo Telémaco a su amigo Mentor. “Cuéntale todo lo que sabes Mentor”, dijo Ulises, y fue así como, sin ser consciente de ello, estableció la actividad de mentoría o mentoring. Por lo tanto, para generar un entendimiento robusto sobre qué no es coaching, recuerda que es muy distintos al mentoring.

La facilitación

El facilitador utiliza diversas herramientas, técnicas y habilidades para garantizar el buen funcionamiento de un grupo hacia la consecución de un objetivo.

Es aconsejable hacer uso de los servicios de un facilitador experimentado cuando se requieren tomar decisiones grupales complejas e importantes, o cuando el grupo está en conflicto y no puede solucionar algo por sus propios medios.

El facilitador tiene las preguntas y los miembros del grupo son quienes van a encontrar las respuestas en función del conocimiento y experiencia sobre el tema.

A diferencia del coaching, el facilitador trabaja con grupos, mientras que el coaching trabaja a nivel individual, aunque hoy en día existe el coaching de equipos.

Diferencias del coaching y otras disciplinas

A partir de lo que he presentado, veamos algunas diferencias entre el coaching y otras disciplinas que te ayudarán a comprender qué no es coaching.

  • La metodología del coaching se enfoca en los objetivos, otros métodos tienden a centrarse en los problemas.
  • Solo se maneja en el presente y futuro. Otras metodologías pueden profundizar en los traumas y heridas del pasado que tienen repercusión en el presente.
  • Está enfocado en el cambio generativo, mientras que otras disciplinas tienen un abordaje hacia remediar traumas y heridas pasadas.
  • Su enfoque es formular preguntas, mientras otros métodos se enfocan más en dar respuestas desde la experiencia del profesional.
  • Esta metodología busca facilitar, mientras que otras requieren de un enfoque más directivo por parte del profesional.
  • Toda sesión de coaching termina con un primer pequeño paso de acción hacia una situación deseada, otras disciplinas se centran más en la simple comprensión de las situaciones que aquejan a un cliente.
  • Un coach no necesita tener experiencia en el tema del cliente, aunque resulta útil tenerla. En otras profesiones, la experiencia en el tema del cliente es esencial.
  • El coaching es una relación de uno a uno, aunque hoy en día también existe el coaching de equipos, mientras que otros métodos son más de uno a muchos.

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