La rendición de cuentas en un equipo hace que los miembros de un grupo se hagan demandas unos a otros para adherirse a las decisiones y estándares grupales.

Los equipos que se comprometen no dudan en demandar responsabilidad entre sus miembros. Lo hacen con el fin de adherirse a las decisiones tomadas y estándares de desempeño establecidos.

Lo que es más importante aún, no transmiten al líder del equipo la principal fuente de responsabilidad. Es decir, las cosas se manejan directamente entre compañeros.

Recapitulando las disfunciones

Vamos a recapitular el tema de las cinco disfunciones de un equipo en función del best seller del New York Time de Patrick Lencioni.

En publicaciones anteriores, afirmé que construyendo confianza en un equipo se puede llegar a la maestría en conflicto en equipos de trabajo.

Con estas sólidas bases es fácil llegar al compromiso en el trabajo en equipo.

Superadas las tres disfunciones anteriores, podemos avanzar a la cuarta: la rendición de cuentas.

Rendición de cuentas en un equipo

La cuarta disfunción de un equipo es evitar la rendición de cuentas al líder.

Los equipos cohesionados se hacen responsables unos a otros, y no descansan en el líder para que los compromisos se cumplan.

Pedirle al líder que sea la principal fuente de rendición de cuentas es ineficiente y alimenta el manejo político. Es mucho más efectivo cuando los miembros del equipo se comunican directamente entre sí y se dan una retroalimentación franca y honesta.

Los equipos que no se hacen responsables y evitan la rendición de cuentas actúan así:

  • Generan resentimiento entre los miembros del equipo que tienen diferentes estándares de desempeño.
  • Fomentan la mediocridad.
  • Incumplen con los plazos
  • No cumplen con las entregas clave.
  • Colocan una carga excesiva sobre el líder del equipo como la única fuente de disciplina.

Qué es la rendición de cuentas en un equipo

Cuando se trata de trabajo en equipo, la rendición de cuentas significa la voluntad de los miembros de recordarse unos a otros cuando no están cumpliendo con lo prometido.

La responsabilidad directa, de igual a igual, está basada en la motivación entre compañeros de trabajo y la aversión por decepcionar a los colegas.

La noción detrás de este tipo de gestión grupal es que la motivación entre los miembros de un equipo tiende a influenciar más que cualquier temor a un castigo autoritario o reprimenda de un líder.

Cierro con este disfunción con una frase de Steve Buchholz y Thomas Roth en Creación de equipos de alto rendimiento.

«Recuerden que el hecho de usar las mismas camisetas no los convierte en un equipo».

¿Te interesa conocer las otras disfunciones de un equipo cohesivo? Haz clic aquí.

Rendición de cuentas en un equipo