Trabajar en equipo divide el trabajo y multiplica los resultados porque los miembros supeditan sus propios intereses ante los del equipo. Bajo este enfoque, el grupo no cede a la tentación de colocar sus propios departamentos, aspiraciones de carrera o el estatus que viene impulsado por el ego antes que los resultados colectivos que definen el éxito del equipo.

Recapitulando otras disfunciones

Tal y como hemos vistos en publicaciones anteriores. Es posible que construyendo confianza en un equipo, sus miembros logren confiar unos en otros. Ese nivel de relación hace que logren la maestría en conflictos en equipos de trabajo. Este nivel de apertura al conversar, va logrando compromiso en el trabajo en equipo gracias a la decisiones que se toman. Esto decanta en la rendición de cuentas en un equipo entre unos y otros, ya que es más probable que dejen de lado sus necesidades y agendas individuales para concentrarse casi exclusivamente en lo que es mejor para el equipo.

Por qué trabajar en equipo divide el trabajo y multiplica los resultados

La única forma en que un equipo puede estar seguro de que se mantendrá enfocado en los resultados colectivos es asegurarse de que los miembros del equipo se rindan cuentas recíprocamente por lo que deben hacer. Además, para lograr resultados extraordinarios es imprescindible abrazar la idea que trabajar en equipo divide el trabajo y multiplica los resultados. Esto obedece a que en la rendición de cuentas cada miembro hace su parte y contribuye, lo que multiplica los resultados.

«El talento gana partidos, pero el trabajo en equipo gana campeonatos». Michael Jordan

Cuando el trabajo en equipo no se basa en la división tareas para multiplicar los resultados, los miembros:

  • Rara vez derrotan a sus competidores.
  • Pierden a los empleados motivados por el logro.
  • Alientan a los miembros del equipo a enfocarse en sus propias carreras y metas individuales.
  • Fácilmente se distraen.
  • Se estancan y no crecen.

Los equipos verdaderamente cohesivos se enfocan obsesivamente en la siguiente premisa: trabajar en equipo divide el trabajo y multiplica los resultados.

Es por eso que en los equipos cohesivos hay un énfasis en los resultados colectivos de toda la organización. Son intolerantes a las acciones y comportamientos que sirven a los intereses de las personas que no promueven el bien común.

Como resultado, los miembros del equipo están dispuestos a hacer sacrificios en la organización que dirigen para impulsar los resultados colectivos de sus equipos.

Multiplicar los resultados colectivos

¿Qué hace que a las personas les cueste tanto mantener el enfoque en multiplicar los resultados colectivos? Tenemos una fuerte y natural tendencia a cuidar de nosotros mismos antes que a los demás Esto se da incluso cuando esos otros forman parte de nuestras familias y nuestros equipos.

Una vez que esa tendencia entra en juego en un equipo, puede extenderse como una enfermedad. Este virus va erosionando rápidamente las raíces del trabajo en equipo hasta que, finalmente, incluso la confianza se destruye.

La clave para evitar este problema radica en mantener los resultados en el marco de visión de las personas. Una buena forma de enfocar la atención es usar un tablero de algún tipo que esté visible. Un tablero enfoca los esfuerzos de todos en una sola cosa: ganar.

Métodos como el anterior, proporcionan información inequívoca sobre cómo funciona el equipo y cuánto tiempo les queda a los miembros si quieren mejorar el resultado final.

Si un equipo multiplica los resultados colectivos es porque sus miembros tienden a establecer sus propios indicadores de éxito. No se permiten márgenes de subjetividad como: («¿está satisfecho el CEO con nosotros este mes?»), a nivel de sentimientos («siento que lo estoy haciendo bastante bien en este momento»). Tampoco toleran opiniones externas (“¿vieron lo que escribió ese analista sobre nosotros en su informe de la industria?»).

Trabajar en equipo divide el trabajo y multiplica los resultados porque los miembros se comprometen de forma temprana y pública con lo que el equipo debe lograr. Además, continuamente revisan el avance en comparación con los resultados esperados (por ejemplo, el tablero).

Sobre todo recuerda que trabajar en equipo es como una ecuación matemática: divides la carga de trabajo y multiplicas los resultados. Eso sí, siempre y cuando logres superar las cinco disfunciones de un equipo cohesivo que previamente han sido explicadas.